• Lucía Oliverio

M DE MADRE

Hace unos días me enteré de que el primer bebito que nace después de un embarazo que no avanzó se llama “bebé arco iris” y me pareció la imagen más perfecta: eso tan lindo que aparece después de una tormenta y viene a dar pura luz, color y esperanza.


El año pasado fue el no día de la madre más amargo porque había tenido que aprender a soltar antes de abrazar. Y me preguntaba por qué tanto llanto si no había llegado a ser “madre con todas las letras”. Encontré mucho duelo subterráneo de mujeres como yo, que sólo podían hablar de pérdida una vez que pasaba, nunca antes ni durante. Pero siempre con amor, porque lo que no prospera también es parte de la vida. Querer algo que no fue puede ser dolor y motor, y visibilizarlo es importante para todas.


Este año me encuentra escribiendo -literal- con mi bebé arco iris en brazos. Miro a los ojos este nuevo sueño hoy que soy “madre con todas las letras”, pero me di cuenta de que eso nunca deja de construirse, en el fondo. Ratita, vos serás quien me puntúe cada día y al final de nuestras vidas. Mientras soy tu madre y no por serlo.


Espero

Que siempre puedas encontrar en mí escucha atenta, hombro mullido y mirada que aclara.

Que seas feliz, generoso y noble. Y que te importe.

Que tengas infinitos sueños y ganas de perseguirlos.

Que en tu vida haya más motivos para reír que para llorar, pero que seas capaz de ambas cosas.

Que ames mucho, largo y lindo. Y que sea mutuo. Que ese amor te transforme y te regale una existencia de colores.

Que te duelan pocas cosas, pero que lo que duela te sume, y lo que te sume te sirva. Que aprendas a ponerte las cicatrices a favor. Que entiendas a tu propio ritmo que en las curvas de la vida hay luces y sombras, y siempre se puede elegir qué elegir.

Que en mis errores veas humanidad, en los límites encuentres guía y en cada momento raro nunca dejes de encontrar amor.

Que tengas raíces profundas y vuelo alto.

Que críes hijos algún día para ver si les deseás algo parecido. Y ojalá, como yo hoy, puedas resignificar a tus propios padres, su oficio y su cobijo.


Ojalá, hijo mío, la vida te regale explotar de un amor como este. Mientras tanto, gracias por permitírmelo a mí.




#diadelamadre

#divagandoenpluma

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